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Del desfile mortuorio en CDMX ¿carnaval innecesario?

Marcos Marín Amezcua @marcosmarindice

Tengo sentimientos encontrados con el desfile de Día de Muertos en la capital mexicana. Me parece que si lo dejamos en una idea para fomentar turismo y en una versión modernizada de la tradición mexicana, acaso, a fuerzas y con calzador, pudiera ser que cuele. Y tengo severas dudas de ello. No acaba de convencerme el carnavalesco montaje.

Por la otra, me parece un poco agobiante, porque debemos de reconocer que el tema se está machacando más delo necesario. Su espontaneidad al volverse institucional parece a fuerzas.  No lo necesita y eso le está sucediendo.

Debemos admitir además, que lo dela ofrenda y el muertito en la vía pública ha sido algo que también suma y ha pasado del espacio privado a eso, al espacio público y hasta gubernamental poniéndolas y fomentándolas (y ojo, el Estado es laico, dicen) y sí, por muy mexicana que sea la tradición a mí me satura. Antes era algo más de casa, más íntimo. Eso de publicitarlo no lo veo muy eficaz, la verdad. Sí me desagrada un tanto que para donde volteo veo ofrendas. Me parece excesivo. 

Y conozco gente no católica, tan mexicana como yo, que es agredida si no colabora con dinero para montar la ofrenda. ¡Y en los centros de trabajo! Inaceptable que una tradición tan mexicana sea impuesta. No hace falta y no es correcto. La ofrenda se pone por gusto, no por obligación. Y el desfile también parece un tanto impuesto y un tanto de pantomima.

Porque hacer un desfile en la capital mexicana porque nos lo inspiró la películde James Bond, va. Si queremos jolgorio, pasa. Luego me parece un poco monotemático el asunto. Falta imaginación para la variedad. O es que la tradición no da para tanto. A saber. Mojigangas enormes, calaveras, hartas calaveras, hasta flor de muerto y catrinas y más calaveras y más catrinas  sí… perodías antes este mismo año, hubo otro desfile de catrinas y así. La Fiesta del Día de Muertos no da para tanto si nos apegamos a su esencia y si solo se trata de hacerla más festiva –jolgorio antes que entendimiento– bueno, pues que sea más festiva, pero no podemos negar que es un poco hartante y excesiva si la dejamos en plan de carnaval. La dignidad del trato al recuerdo de los muertos no veo en dónde casa en tal desfile si me trago el discurso oficial de Mancera de que el desfile es para exaltar nuestras tradiciones. Y lo sabemos bien.

Eso sí, se ha cuidado de desprenderlo a tal desfile del sentido religioso de la festividadfaltaba más, porque el regreso de los muertos, la resurrección de lacarne y las velas que iluminan el camino de los difuntos de ida y vuelta, seobvia. Limitarse a la Catrina y a calaveras en un desfile, empobrece por mucho la tradición. Las tradiciones pueden adaptarse, pero con inteligencia y esta no parece asomarse en el desfile. Por eso no me cuadra. Porque la chorcha con los difuntos era íntima, no colectiva y disfrazarse de calaverita será la onda, pero no es la tradición arraigada. Le moleste a quien le moleste. 

nos quitamos de tanto rollo y solo reconozcamos que queremos un carnaval en pleno octubre, porque esa idea del carnaval en la capital ya la traía en la cabeza Marcelo Ebrardinventándose un carnaval en una ciudad que carece de él. ¿Qué se quiere? no somos Río de Janeiro. Pero somos Ciudadde México, desde que Carlos V otorgara el nombre hace casi ya 5 siglos (no desde que Mancera se fijó en que lo éramos y nos lo dijo como la gran novedad que no es). 

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