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El derecho al pataleo #Presupuesto2018

Víctor Zúñiga @Zuniga_Vic

El pasado 10 de noviembre la Cámara de Diputados aprobó el Presupuesto de Egresos de la Federación 2018, luego de una maratónica sesión en el Pleno en la que se presentaron alrededor de 350 reservas, es decir, propuestas puntuales de modificación al proyecto de dictamen presentado por la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública; de las cuales ninguna prosperó.

Y cómo seguramente más de un lector —porque el autor de esta columna aún guarda la fe en tener más de uno— habrá levantado la ceja preguntándose que es un dictamen y qué tiene que ver con la presentación de reservas, es oportunoofrecer una breve explicación. 

Cuando algún diputado, senador o cualquier otra persona facultada por la ley pretende modificar o crear una ley, presenta un documento formal que se llama iniciativa, en la cual explica por qué considera conveniente realizar tal o cual modificación a una determinada legislación.

Dicha iniciativa es recibida por la Mesa Directiva del Senado o la Cámara de Diputados, según sea el caso, y es turnada para su estudio y valoración a una comisión de trabajo integrada por legisladores de los diferentes partidos representados en el Congreso. Esa comisión tiene la obligación de dictaminar la iniciativa; esto es, determinar técnicamente si es viable o no su aprobación. 

Una vez que el dictamen está listo se abre una etapa de negociaciones entre los diferentes grupos parlamentarios para definir si lo apoyarán con el voto de sus integrantes para que sea aprobado o no. 

Dependiendo de la importancia del tema, en esas negociaciones pueden participar los líderes de cada fracción parlamentaria y acordar en qué términos será discutido y votado el dictamen. Eso generalmente lo hacen en reuniones previas, generalmente privadas, en las que establecen los respectivos acuerdos de intercambio de apoyos: yo partido A apoyo tu dictamen en materia de medio ambiente a cambio de tú partido B apoyes el mío de autotransporte. Así es como se construyen los consensos. 

Sin embargo, hay mecanismos dentro del proceso parlamentario que "permiten" que los legisladores en lo individual propongan modificaciones a los dictámenes previamente acordado e incluso aprobados por las comisiones de trabajo. Esos intentos de modificaciones en la práctica generalmente son infructuosos porque una razón muy sencilla: las propuestas de cambios no fueron incluidas en las negociaciones previas y, por tanto, no cuentan con posibilidades reales de generar consensos.

De ahí que a las reservas, nombre formal de ese mecanismo de modificación a un dictamen, se les conozca cómo "derecho de pataleo", porque su función —cuando no están previamente consensadas— es meramente política; esto es, que buscan hacer ver que se intentó proponer cambios y dar la batalla en el debate parlamentario hasta el último momento. 

Aunque en realidad se trata de discusiones ociosas que sirven para el lucimiento personal y efímero delegisladores sin mayor brillo ni trascendencia, además de una absoluta pérdida de tiempo en sesiones del Pleno (donde están, o deberían de estar, la totalidad de los legisladores que integran a la cámara correspondiente) que pueden durar horas y horas, únicamente propiciando desgaste y una falsa imagen de trabajo y compromiso por parte de los legisladores; aunque ellos mismos saben que se trata de un esfuerzo estéril que, eso sí, da la nota en los medios del día siguiente, los cuales consignan en sus encabezados que después de largas horas de debate los grupos parlamentarios pudieron construir consensos, cuando en realidad éstos fueron construidos previamente. 

De modo que para evitar el derecho de pataleo como una puesta en escena desgastante que en realidad a nadie le importa, quizá sería conveniente que los propios legisladores revisaran y reformaran sus reglamentos internos, para volver más ágiles, precisas y sustantivas sus discusiones. Aunque para que eso suceda es preciso primero contar con diputados y senadores ágiles, precisos y sustantivos. 

Por el momento nos quedamos a deber a nosotros mismoen ese  rubro.

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